domingo, 25 de marzo de 2007

Quema del Demonio



Me encantan las fogatas. Ejercen sobre mí una especie de magnetismo inexplicable. Sobretodo las que son tradicionalmente gigantes, como ser las de la Cremá de las Fallas Valencianas, durante las festividades de San José, en Valencia, España, o la ceremonia de la Quema del Demonio, en la localidad bonaerense de San Pedro, Argentina. A esta última corresponde la imagen de arriba.

Fue el 29 de junio del 2003 y hacía bastante frío. La celebración, organizada todos los años por la Agrupación Mallorca de San Pedro, se desarrolla en el Paseo Municipal, cerca del río. Habíamos llegado muy temprano y pudimos presenciar los bailes típicos, los números musicales y el traslado de la estatua del demonio hasta su emplazamiento final para la pira. También probamos alguna que otra exquisitez mallorquina. Ese año en particular, tuvimos la fortuna de ser testigos de un récord: un pastelero local, Pablo Castillo, cocinó una ensaimada de 10 metros de diámetro y 400 kilos, que luego fue convidada a todo el publico presente. Me pregunto si figurara en el libro Guiness.

Se sabe que esta fiesta se origina en los "fogueron", o fogatas, que se realizan en Mallorca, el 17 de enero para la fiesta de San Antonio Abad, patrono de los animales. En las Islas Baleares, para esa fecha es invierno. Según la tradición, San Antonio vivió en el desierto y supo resistir las diferentes tentaciones que le hizo el demonio. La costumbre de hacer las fogatas viene de la antigüedad, por la conmemoración del solsticio de invierno, el 21 de diciembre, que es la noche más larga del año. Los inmigrantes mallorquines trajeron al país usos y costumbres ancestrales, entre ellos esta fiesta, que aquí se organiza en fecha próxima al 21 de junio -solsticio de invierno en este hemisferio- en coincidencia con la solemnidad de San Juan Bautista (24 de junio).

Los lugareños y asiduos a esta ceremonia tienen la costumbre de escribir en un papel las malas acciones realizadas y los sucesos penosos que le acontecieron durante el año, para luego arrojarlo a la hoguera a modo de expiación.

2 comentarios:

Patricio Murphy dijo...

Lindo el fuego, linda la quema, linda la foto!
Leyendo el párrafo final, debe llenarse de políticos la quema, ¿no?

Max dijo...

En alguna parte tengo la secuencia completa, desde que colocan la estatua del demonio de papel maché en la cima de la pira, luego la encienden, se va quemando y la foto final que es está.

No me pareció ver a ningún político, jejeje... Para expiar las malas acciones es condición reconocerlas, no digo publicamente, pero al menos ante tu consciencia... pero no creo que tengan, así que...