martes, 27 de marzo de 2007

Cielo Purpura sobre Sorrento



Había estado deambulando a pata por la legendaria Sorrento durante todo el día. Exhausto, y al mismo tiempo extasiado, me dirigía ya hacia la estación de la Circumvesuviana para tomar el tren de regreso a Napoles. Estaba anocheciendo, la hora mágica, pero no tenía el trípode. En el trayecto, me doy vuelta para echarle un vistazo al famoso Café Ercolano, uno de los puntos de encuentro más frecuentados en Sorrento, y entonces lo vi: un hermoso cielo purpura sobre la ciudad.

Estaba parado en el medio de la calle, con la mochila en mi hombro izquierdo, el bolso de fotografía en el derecho, la cámara colgando del cuello y con las luces del semáforo a punto de cambiar. Había bastante gente pasando por delante mio, cruzando la calle, pero de pronto se hizo un claro. Tenía que actuar rápido, así que me paré lo más firme que pude, respiré hondo, contuve la respiración y presioné el disparador suavemente.

Después de tomar la foto, escuché inmediatamente el ruido del motor de arrastre, que rebobinaba la película de nuevo dentro del carrete. No lo podía creer. Esta toma había sido la número 37; la última del último rollo de Konica Centuria 800 que me quedaba. Así que creo que tuve un poquitín de suerte , ¿no?

domingo, 25 de marzo de 2007

Quema del Demonio



Me encantan las fogatas. Ejercen sobre mí una especie de magnetismo inexplicable. Sobretodo las que son tradicionalmente gigantes, como ser las de la Cremá de las Fallas Valencianas, durante las festividades de San José, en Valencia, España, o la ceremonia de la Quema del Demonio, en la localidad bonaerense de San Pedro, Argentina. A esta última corresponde la imagen de arriba.

Fue el 29 de junio del 2003 y hacía bastante frío. La celebración, organizada todos los años por la Agrupación Mallorca de San Pedro, se desarrolla en el Paseo Municipal, cerca del río. Habíamos llegado muy temprano y pudimos presenciar los bailes típicos, los números musicales y el traslado de la estatua del demonio hasta su emplazamiento final para la pira. También probamos alguna que otra exquisitez mallorquina. Ese año en particular, tuvimos la fortuna de ser testigos de un récord: un pastelero local, Pablo Castillo, cocinó una ensaimada de 10 metros de diámetro y 400 kilos, que luego fue convidada a todo el publico presente. Me pregunto si figurara en el libro Guiness.

Se sabe que esta fiesta se origina en los "fogueron", o fogatas, que se realizan en Mallorca, el 17 de enero para la fiesta de San Antonio Abad, patrono de los animales. En las Islas Baleares, para esa fecha es invierno. Según la tradición, San Antonio vivió en el desierto y supo resistir las diferentes tentaciones que le hizo el demonio. La costumbre de hacer las fogatas viene de la antigüedad, por la conmemoración del solsticio de invierno, el 21 de diciembre, que es la noche más larga del año. Los inmigrantes mallorquines trajeron al país usos y costumbres ancestrales, entre ellos esta fiesta, que aquí se organiza en fecha próxima al 21 de junio -solsticio de invierno en este hemisferio- en coincidencia con la solemnidad de San Juan Bautista (24 de junio).

Los lugareños y asiduos a esta ceremonia tienen la costumbre de escribir en un papel las malas acciones realizadas y los sucesos penosos que le acontecieron durante el año, para luego arrojarlo a la hoguera a modo de expiación.

sábado, 24 de marzo de 2007

Compañeros de Juego


A veces, la misma consideración y amabilidad que, en circunstancias normales, te permitirían tomar una fotografía sin obstáculos, también pueden arruinarte la gran oportunidad de hacer la toma deseada. Tal es el caso de este niño y su amiguito circunstancial, un pingüino muy juguetón, quienes no se cansaban de jugar con el objeto que sostenía en su mano la criatura. El pingüino parecía un perrito, siguiendo los movimientos del nene por todas partes, todo bajo la atenta mirada de la madre del niño.

En cuanto apunté la cámara en esa dirección, la mujer se percató de mi presencia, pero malinterpretó mis intensiones, pidiéndole a su hijo que se hiciera a un lado para que yo pudiera tomarle una foto al pingüino. "Tranquila, señora, no hay problema", le dije yo, mientras disparaba mi cámara sin parar. Claro que no había problema. Menos mal que el pibe, ensimismado con el pingüinito, no prestó atención a su madre...

Recuerdo que tomé esta foto en L'Oceanographic de Valencia, España, durante la primer visita que le hice a mi hermano, allá por octubre de 2003. Fuimos juntos a pasear por ese enorme parque marino, el más grande de Europa, según los valencianos. En los niveles inferiores, donde se encuentran los acuarios, las condiciones de luz suelen ser bastante pobres. Tuve que recurrir a la maravillosa Fuji Superia 800, forzándola a 1600. El resultado superó mis expectativas ampliamente.

Aunque este parque marino lo exhiba como especie representativa del ecosistema antártico, el más pequeño de nuestros protagonistas, el Pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), es natural de las corrientes marinas del mismo nombre, que bañan las costas del Pacífico al sur de América del Sur, desde el centro de Perú hasta el centro de Chile. Su apariencia y tamaño es muy similar al Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus), del que se lo puede distinguir a simple vista por tener una sola franja negra (el de Magallanes tiene dos) en la parte superior del pecho, debajo de la garganta.

Con una población estimada de 10.000 ejemplares y una distribución de colonias de reproducción sumamente localizada, actualmente se lo considera en peligro de extinción. Su principal amenaza son las actividades humanas y las fluctuaciones causadas por El Niño y La Niña que afectan la temperatura del agua en las Corrientes de Humboldt. Según la temperatura varía, las sardinas nadan a mayor profundidad donde muchas de las especies que se alimentan de ellas, incluyendo este pingüino, no las pueden alcanzar. Cuando esto sucede, miles de pingüinos mueren de hambre.

El Niño es un fenómeno natural cuyo efecto anteriormente no ha sido una amenaza para la especie. Sin embargo, los Pingüinos no pueden sostener la combinación de impactos naturales y humanos. Este pingüino no solo es continuamente perseguido por sus cualidades gastronómicas (dicen que es ingrediente de deliciosos guisos), sino que también es víctima de la estupidez humana. En Perú, donde el guano con el que construyen sus nidos es considerado un recurso natural muy valioso, las principales colonias de reproducción ubicadas en las islas y puntas guaneras cuentan con cierto nivel de protección, con muros y guardias armados que los resguardan de los depredadores naturales y domésticos. Sin embargo, se sabe que son cotidianamente hostigados por los mismos trabajadores de la empresa estatal de extracción de guano, quienes en sus ratos libres les arrojan piedras o los persiguen hasta sus cuevas con intención de atraparlos.

jueves, 22 de marzo de 2007

Zorrito a contraluz



¡Mi amigo el zorrito! Que mejor forma de dar el puntapié inicial a esta catarsis fotográfica. Siempre que veo esta foto, me pregunto que habrá pasado por su cabeza en ese momento. Se me quedó mirando, muy extrañado, y yo apenas atiné a encuadrar y disparar. El resto lo hizo mi maravillosa Nikon F60, camarada de mil batallas, que nunca me falla a la hora de ayudarme a obtener buenas imágenes.

La imagen corresponde zorro de monte (Cerdocyon thous) y fue tomada en Parque Nacional El Palmar, Colón, Entre Ríos, en agosto de 2005. El zorro de monte es un animalito bastante dócil, que anda siempre en parejas y que muchas veces se dejan fotografiar por los visitantes a la vera de los caminos del parque. La característica física que lo distingue de su compañero de habitat, el zorro gris pampeano, son sus extremidades negras.